De Paraguay al Mundo, volando con IMAGO
Luis Fernando Sanabria, Gerente General, Fundación Paraguaya

Basada en Paraguay (Parawhere?), el programa más grande de la Fundación Paraguayaes un programa de microfinanzas. Pero no microfinanzas para promover la inclusión financiera: microfinanzas para salir de la pobreza. Nuestra meta es que nuestros clientes superen la pobreza multidimensional. Para involucrar a nuestros clientes en el logro de esta meta y poder medir nuestro impacto desarrollamos el Poverty Stoplight. Esta herramienta permite a las familias autoevaluarse en 50 indicadores de pobreza, definidos en tres niveles (Rojo, Amarillo y Verde), que miden la calidad de vida de la familia en distintas dimensiones utilizando una aplicación con dibujos ilustrativos. Sobre esta base la familia puede desarrollar su “Plan familiar de salida de pobreza” y con la información agregada de los clientes, la Fundación genera alianzas con servicios públicos y privados, para proveer soluciones a los distintos indicadores.


Pronto nos dimos cuenta que la herramienta trascendería el ámbito de las microfinanzas: ¡nuestros propios empleados pidieron utilizar la herramienta para mejorar sus vidas! Esta fue una clara señal que nos mostró que el Poverty Stoplight podría representar una oportunidad de crecimiento y mejoramiento para cualquier persona en el mundo. A continuación, recibimos pedidos de otras empresas privadas, organizaciones de la sociedad civil y gobiernos locales para utilizar el Poverty Stoplight en sus programas (que nada tenían que ver con microfinanzas).

Nuestra aspiración local se volvió internacional cuando empezamos a recibir pedidos de organizaciones y empresas de otros países que querían utilizar el Poverty Stoplight en sus propios programas. Nuestras oportunidades crecieron y también nuestros problemas: ¿Cómo financiar el crecimiento? ¿Cuál era nuestro producto? ¿Nuestro modelo de negocio? ¿Cómo darnos a conocer desde un país poco conocido como Paraguay? ¿Era el momento adecuado? 

Contactamos con Imago en abril del 2016 e inmediatamente nos dimos cuenta que podían ayudarnos a encontrar las respuestas. Con Isabel Guerrero y Michael Walton definimos que nuestra visión es “Un mundo sin pobreza donde todos queremos vivir”. A partir de ello, definimos también nuestra misión, nuestros valores, nuestros objetivos estratégicos. De igual manera, la alianza con IMAGO nos permitió realiza un profundo analizamos de nuestras capacidades institucionales existentes y las que debíamos desarrollar.

Fue particularmente importante definir con claridad nuestro producto mínimo viable. Esto nos permitió saber que exactamente estábamos ofreciendo al mundo. Además, desarrollamos un modelo de negocios con dos modalidades: una franquicia social del Poverty Stoplight creando una red de práctica internacional de ONGs, gobiernos y empresas privadas, y una alternativa para la implementación directa del Semáforo. Todo el proceso fue muy participativo, involucrando no solo a la gerencia de la Fundación Paraguaya, sino también al staff en general. Para Marzo del 2017 estábamos listos con nuestro plan de escala y teníamos claro el camino a seguir.

Nuestra relación con Imago no se ha limitado a la planificación. Su rol ha sido particularmente importante en la implementación de la estrategia, acompañándonos con consejos, análisis de situaciones y oportunidades, dándonos acceso a contactos valiosos, entrenando y orientando a nuestro staff a través de oportunidades formales de capacitación y de llamadas regulares de seguimiento. IMAGO también nos ha ayudado a dar visibilidad mundial a nuestro programa y sobre todo ha aportado una visión global y sistémica del mundo, que es un componente fundamental para alcanzar escala.

Al momento de poner en marcha el plan que desarrollamos con Imago el Poverty Stoplight era implementado por unas 110 organizaciones, la mayoría de las cuales estaba en Paraguay. Actualmente estamos cerrando el año con más de 300 empresas privadas y organizaciones sociales que utilizan la herramienta en 26 países y tenemos más de 120.000 familias beneficiarias. Además, el Gobierno de Ecuador está implementando el Poverty Stoplight con productores agropecuarios.

Nuestro camino hacia el objetivo de tener un millón de familias utilizando el Poverty Stoplight hubiera sido muy difícil sin el apoyo de Imago. Su sistema de trabajo ha sido clave en nuestro crecimiento y la amistad y liderazgo de sus fundadores nos han inspirado a dar lo mejor de nosotros al mundo.